• José de la Cruz, M.th

MIEDO O TEMOR


Pero los cobardes e incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda. AP.21:8.



Miedo o Temor
Escalar es un asunto miedo o temor

Apocalipsis nos presenta dos listas de individuos que no podrán entrar al reino de los cielos, la primera habla del cobarde y la segunda del mentiroso. Permítame hablar del primero, el miedo es algo que se aprendió con el pecado y que desaparece con la muerte. La reacción de Adán delante del pecado, fue el miedo a Dios, “tuve miedo y me escondí.” Más adelante estará la vergüenza, la culpa y la mentira. Así que por naturaleza pecaminosa el hombre tiene miedo al miedo, miedo al fracaso y miedo a la soledad. Todo esto ligándolo a la gallardía de verse fuerte delante el dolor. Por otra parte, está el mentiroso, aquellos que el miedo los paraliza y procuran ocultar la verdad por temor a la vergüenza (desnudez). Recordemos la conducta de Nicodemo o mejor la de Pedro, aquel que muchas veces se presento como uno dispuesto a luchar por su Maestro, pero cuando llegó el momento de la verdad, resolvió ocultarse entre la multitud y cuando fue enfrentado decidió negar y mentir. Quizás a usted le han preguntado, ¿es usted cristiano? Es posible que su respuesta en 85% es afirmativa, pero en que condición nos preguntamos fue afirmativa su respuesta. Qué pasa cuándo la pregunta no es si eres cristiano, sino qué piensa de alguna conducta deshonesta o cuándo tienes que hablar de Dios en púbico delante quienes prefieren tu silencio, como Juan y Pedro delante de los líderes del sanedrín. ¿Qué elige el miedo o el temor?


Este siglo estará marcado por el miedo o el temor a Dios. Espero que usted no se encuentre entre quienes por miedo negociaron la verdad de Dios. Recordemos que Dios no nos ha dado un Espíritu de cobardía (2 Ti.1:7). Cuando Pedro, Juan y los discípulos recibieron el poder de lo alto, “Espíritu Santo” vemos que ese mismo Pedro que una vez se ocultó y mintió, ahora era capaz de hablar en público sin miedo y cuando procuraron burlarse de los discípulos, afirmando que esto estaban borracho, Pedro con gran coraje apeló a la verdad. Y qué de Esteban, que por amor a la verdad prefirió no callarse mas bien proclamar la verdad del evangelio.


Concluyo con un aforismo del Maestro de perder o ganar que recoges Mateo en su libro,


“Porque todo el que quiera salvar su vida, la perderá; y todo el que pierda su vida por causa de mí, la hallará.” Mateo16:25.


¿Es usted cristiano?.......

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